Se compone de seis alas de 65 metros de largo, 30 metros de ancho y 30 metros de alto, unidas por un pasillo central de circulación. A través de sus actividades y de los considerables recursos allí desplegados, la sede de Plan‑les‑Ouates es emblemática del compromiso de la marca por reunir bajo su propio techo los procesos de calidad y producción de los componentes esenciales de sus relojes.
2/5 Las sedes de producción
Plan‑Les‑Ouates
La sede Rolex de Plan‑les‑Ouates, localizada en el cantón de Ginebra e inaugurada en 2005, reúne todas las actividades de desarrollo y producción para las cajas y los brazaletes de los relojes, desde las coladas de aleaciones de oro, el aprestado y mecanizado de materiales puros hasta el acabado manual de partes completas.
Exclusivas aleaciones
Detrás de las fachadas de cristal gris antracita características de los edificios de producción de Rolex, la sede de Plan‑les‑Ouates alberga una fundición en la que Rolex crea las tres aleaciones de oro de 18 quilates utilizadas para sus relojes: oro amarillo, oro blanco y oro Everose, una aleación exclusiva de oro rosa desarrollada por Rolex y patentada.
Rolex fue, en 1985, la empresa de relojería pionera en la utilización del acero 904L para la fabricación de las cajas de sus relojes de acero. Este acero inoxidable se utiliza generalmente en las industrias de alta tecnología, como la espacial o la química. La excelente resistencia a la corrosión de esta aleación es comparable a la de los metales preciosos. La aleación específica que utiliza Rolex se llama acero Oystersteel. Sus características físicas y su solidez exigieron el desarrollo de herramientas y métodos de trabajo específicos.
Rolex también dispone de una unidad de cualificación y producción de su exclusivo titanio RLX que mecaniza y acaba las carruras y brazaletes. El titanio RLX es una aleación de titanio de grado 5 seleccionada por Rolex por su resistencia y ligereza, así como por las posibilidades que ofrece en términos de acabado.
Laboratorio central
Vinculado directamente a los talleres de producción, el Laboratorio Central controla la calidad de las aleaciones de oro de 18 quilates de Rolex, el platino 950, el acero Oystersteel y el titanio RLX, usando equipamiento potente como un microscopio electrónico de barrido de alto rendimiento, que permite detectar la más mínima imperfección en el metal.
Además de la ciencia de los materiales, las competencias del Laboratorio Central en otras dos disciplinas están a disposición de toda la compañía: la tribología (la ciencia de la fricción, la lubricación y el desgaste) y la química.
El laboratorio también utiliza equipamiento sofisticado especialmente diseñado para realizar pruebas de desgaste, envejecimiento acelerado y resistencia en el brazalete y la caja.
Estampado y mecanizado
La caja Oyster consiste en una carrura, un fondo de caja, un bisel, un cristal de zafiro y una corona de cuerda. Está formada por entre 10 y 20 componentes y su fabricación requiere entre 150 y 300 operaciones. Un brazalete Rolex reúne hasta 190 componentes y su fabricación implica cientos de operaciones diferentes. Estos componentes se mecanizan con precisión para darles su forma definitiva, y luego las superficies se pulen y satinan manualmente.
Ensamblaje manual de los ramales
Los numerosos elementos que componen las secciones de los brazaletes Oyster, President y Jubilee se ensamblan a mano. Esta frase incluye varias operaciones manuales y semiautomáticas que requieren de precisión, seguidas por controles visuales y funcionales para verificar la apariencia y la flexibilidad de cada ramal. Una vez que se hayan ensamblado los distintos componentes, el ramal se fija al cierre, produciendo un brazalete completo.
Inventario automatizado
Plan‑les‑Ouates, como las otras sedes Rolex, está equipada con un sistema de inventario automatizado. Este sistema logístico de alto rendimiento está totalmente automatizado e informatizado para garantizar una gestión segura y eficaz del almacenamiento y el flujo de materias primas, componentes y productos acabados entre los distintos talleres.
En Plan‑les‑Ouates, la materia prima se transforma en el exterior físico del futuro reloj.