Tanto en la elección de los materiales como en el diseño y el ensamblaje de los componentes, la sostenibilidad es uno de los principios fundamentales que rigen su fabricación. Los elementos de repuesto de cada modelo se mantienen en stock varias décadas después de que estos sean descatalogados.
La sostenibilidad es un deber que Rolex aplica tanto a sus procesos de abastecimiento como a los de fabricación y distribución. La marca comprueba específicamente la trazabilidad de los materiales y fomenta su reciclaje.
Se trata de un pilar transversal, pues interviene en cada uno de los seis anteriores, lo cual refleja el compromiso de Rolex a la hora de garantizar el rendimiento y la durabilidad de sus relojes en el tiempo, de manera sostenible.