«Savoir-faire» relojero
«Savoir-faire» relojero
«Superlative». Más que una palabra, una visión. Un compromiso.
Un compromiso con el diseño y la fabricación de relojes cada vez más fiables y de alto rendimiento. Grabada en cada esfera, esta palabra refleja nuestros valores fundadores.
Esta visión de la relojería se basa en siete pilares que forjan nuestra identidad: precisión, hermeticidad, cuerda automática, autonomía, resistencia a los campos magnéticos, fiabilidad y sostenibilidad.
Siete pilares que nos inspiran a superar los estándares y sobrepasar los límites. Siete pilares al servicio de cada usuario, donde quiera que su camino le lleve. Siete pilares, dominados en su totalidad, que hacen que Rolex sea única en el mundo relojero.
1.
La precisión de nuestros relojes está garantizada entre -2/+2 segundos al día, superando con creces los estándares de la industria relojera.
2.
Desde que se creó la primera caja Oyster hermética de Rolex en 1926, hemos seguido desafiando los límites de la hermeticidad.
3.
El mecanismo de cuerda automática de nuestros relojes está diseñado para capturar la energía del usuario, independientemente de las variaciones de actividad.
4.
Cada detalle del mecanismo en un reloj Rolex está diseñado para maximizar su reserva de marcha, garantizando hasta 72 horas de autonomía.
5.
Nuestros relojes están diseñados para garantizar un rendimiento estable y preciso frente a las fuerzas magnéticas del día a día.
6.
Proporcionamos una garantía de cinco años con todos nuestros relojes y recomendamos que se lleve a cabo el mantenimiento cada diez años.
7.
Nuestros relojes están diseñados para resistir la prueba de la vida y transmitirse de generación en generación. Cada reloj es el resultado de un proceso de producción cada vez más responsable.
Rolex diseña, fabrica, ensambla y prueba todos sus relojes en Suiza exclusivamente, gracias al savoir‑faire y al compromiso de sus más de 9000 colaboradores, repartidos en las sedes de la marca, todas ellas a la vanguardia del progreso tecnológico.
Desde Acacias, la sede mundial en Ginebra, donde se desarrollan y se ensamblan los relojes, hasta Bienne, donde se fabrican los movimientos; desde Plan‑les‑Ouates donde se producen las cajas y brazaletes del reloj, hasta Chêne-Bourg donde se fabrican las esferas, los biseles Cerachrom y los discos de bisel Cerachrom de cerámica y donde se encuentra el savoir‑faire de la marca en gemología y engastado de piedras preciosas, un sofisticado equipo de alta tecnología que es un reflejo de la distinción de Rolex. Una quinta sede está en construcción en Bulle, en el cantón suizo de Friburgo.
Al controlar cada etapa de su producción de forma interna, Rolex ha tomado una decisión estratégica, audaz y visionaria. Dispone de una infrastuctura de producción sin parangón que aúna competencias de alto valor añadido con tecnologías de vanguardia. Rolex puede, independientemente, expresar su creatividad y espíritu innovador de acuerdo con sus propios estándares de excelencia. Cada reloj Rolex se crea siguiendo criterios de producción excepcionales. Cada elemento se desarrolla, produce y comprueba prestando una atención constante hasta al más mínimo detalle.
Todo lo que siempre quiso saber sobre los relojes Rolex
Desde su creación en 1905, Rolex se ha embarcado en una búsqueda particular que reúne las destrezas de muchos y requiere un arduo trabajo, día tras día, año tras año.
El color de la excelencia
Las mayores innovaciones relojeras de Rolex son permanentes. Imprimen en la esfera de cada reloj palabras nuevas que, por sí solas, pueden dar fe de la visión única de la marca.