Oyster Perpetual
El cumplimiento de una visiónEl Oyster Perpetual, una verdadera encarnación de la visión de Hans Wilsdorf, combina tradición e innovación. Con su valiosa historia, sus mejoras técnicas constantes y la pureza de su diseño, ha ayudado a dar forma al rostro del reloj de pulsera moderno.
Precisión en la muñeca
Un reloj de pulsera Rolex obtuvo un certificado de cronómetro de la Oficina Oficial de Control del Funcionamiento de Relojes de Bienne, Suiza, demostrando que igualaba la precisión de los relojes de bolsillo. En 1914, otro reloj de pulsera Rolex recibió el prestigioso certificado de Clase «A» del Observatorio de Kew, una distinción normalmente reservada a los cronómetros marinos. Por primera vez, un reloj de pulsera se igualaba a los instrumentos de medición del tiempo más precisos de la época.
1910
El hito fundacional
Rolex presentó la caja Oyster, un gran hito en la historia de la relojería. Formando una carcasa hermética, protege el movimiento del agua, el polvo y la humedad.
1926
La hazaña original
El fundador de Rolex confió un reloj Oyster a Mercedes Gleitze para atravesar el Canal de la Mancha a nado. Posteriormente, la nadadora inglesa escribió a Hans Wilsdorf diciendo:
«Llevo un reloj de pulsera Oyster de Rolex cuando nado porque es el único reloj que sé que es totalmente hermético e inmune a los daños causados por la arena o el aire salado».
1927
Rotor Perpetual
Rolex patentó el rotor Perpetual, un sistema que permite al movimiento mecánico cargarse automáticamente mediante los movimientos naturales de la muñeca. La combinación de la caja Oyster y el rotor Perpetual dio lugar al concepto del Oyster Perpetual. Grabado en la esfera, indica tanto la hermeticidad como la autonomía del reloj.
1931
Energía optimizada
Rolex perfeccionó el rotor Perpetual —su sistema de cuerda automática con un rotor libre— con la introducción de ruedas de inversión, patentadas en 1952. Gracias a estas dos ruedas interconectadas, la energía se transmite al muelle real, independientemente de la dirección en la que gire la masa oscilante, lo que garantiza un mecanismo de cuerda continuo y fiable.
1952
En el techo del mundo
Sir Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay se convirtieron en los primeros hombres en alcanzar la cumbre del Everest. A más de 8800 metros de altitud, en el frío, ante la falta de oxígeno y el choque térmico, tanto los exploradores como los instrumentos se pusieron a prueba. Entre el equipamiento de la expedición británica al Everest se encontraban los relojes Oyster Perpetual.
«Los relojes Oyster de Rolex funcionaron de maravilla y pasamos a considerarlos una parte importante del equipo de alta montaña».
1953
La conquista de la inmensidad
Sir Francis Chichester encarnó el espíritu de audacia y logro característico de los mejores navegantes del siglo XX. Entre 1966 y 1967, logró una hazaña importante: dar la vuelta al mundo en solitario de oeste a este, con una sola escala. A bordo de su velero, Chichester solo llevó consigo lo esencial: cartas náuticas, un sextante y un cronómetro Oyster Perpetual.
«Durante mi viaje alrededor del mundo en el “Gipsy Moth IV”, mi Rolex sufrió en diversas ocasiones fuertes golpes sin resultar dañado. No puedo imaginarme un reloj más robusto».
1966
Una aleación icónica
Rolex se convirtió en la primera marca relojera en usar bloques macizos de acero 904L para algunas de sus cajas. Conocida por su resistencia a la corrosión, esta aleación incomparable mejoró la robustez y durabilidad de los relojes. Más tarde se consolidó como la aleación emblemática de la gama Oyster Perpetual.
1985
El nacimiento de una gama
Una gama denominada «Oyster Perpetual» debutó en el catálogo de la marca. Precisos, herméticos y de cuerda automática, los relojes Oyster Perpetual continúan el legado del Oyster original y encarnan la esencia del savoir‐faire de la marca.
2014
2020
Cien años del Oyster
Para conmemorar el 100.° aniversario del Oyster, se presentó una edición especial del Oyster Perpetual en versión Rolesor amarillo, disponible en 31 mm, 36 mm y 41 mm. Varios detalles evocan expresamente el centenario: el número «100» en la corona de cuerda y, en la esfera, «100 years» reemplaza a la inscripción «Swiss Made» en la posición de las 6 h. En la esfera pizarra, el nombre «Rolex» y los pequeños cuadrados tampografiados en la minutería aparecen en verde, un color icónico para la marca.