Una desviación de menos de un segundo por millón de años
El Rolex Rubidium Atomic Optical Clock presenta un rendimiento hasta sesenta veces mayor que el de los otros relojes atómicos disponibles en la actualidad.
Su estabilidad de marcha no tiene parangón en un reloj de este tipo: la deriva es inferior a 0,1 milmillonésimas de segundo por día, lo que equivale a menos de un segundo por millón de años. En versión industrial y calibrada, proporciona el segundo más preciso, de forma continua y con la mayor regularidad.