Una sensación de tenor
Benjamin Bernheim se ha convertido en uno de los tenores más cautivadores del panorama operístico contemporáneo.
Benjamin Bernheim es una reputada estrella de la ópera y sus actuaciones están definidas por su excepcional registro vocal y su emotiva expresión.
Su capacidad única de transmitir emociones profundas a través de sus actuaciones ha cautivado tanto al público como a la crítica. La pasión de Bernheim por la música inspira a la futura generación de cantantes de ópera líricos.
Nacido en París, Benjamin Bernheim se crió en Ginebra y comenzó su formación musical en el Conservatorio de Lausana, en Suiza, donde estudió con su maestro Gary Magby.
Su debut profesional fue en 2008 y muy pronto acaparó la atención gracias a su voz rica y expresiva y su maestría técnica, con lo que se consolidó como un tenor principal en el panorama internacional.
El repertorio de Bernheim incluye tanto papeles en obras románticas de Puccini y Verdi como personajes dramáticos de Tchaikovsky y Massenet.
Sus actuaciones en reconocidos escenarios como la Vienna State Opera, la Royal Ballet and Opera y la Ópera de París han consolidado su reputación como intérprete versátil y dinámico.
En 2017, Bernheim se convirtió en Testimonial Rolex, una colaboración que destaca una dedicación mutua a las mayores exigencias en términos de maestría y precisión. La carrera de Bernheim es un legado de su búsqueda incansable de la perfección y de su pasión por encarnar personajes operísticos.
En 2020, se le nombró Cantante Masculino del Año en Les Victoires de la Musique Awards en Francia y Oper! Magazinle nombró Cantante del Año. Al año siguiente, fue condecorado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras en Francia. En la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París de 2024, Bernheim entonó el Himno a Apolo de Fauré ante un público internacional y, en la reapertura de Notre Dame en París a finales de año, cantó Ave Maria de Schubert.