Su misión: descubrir y revelar lo que se oculta bajo la banquisa. Durante 45 días, el equipo avanza con esquís por los confines del planeta, en el Gran Norte canadiense, multiplicando las inmersiones submarinas para dar testimonio de la riqueza de un ecosistema víctima del calentamiento global. En el equipaje de los miembros de la expedición, cámaras de vídeo, de fotos y cinco relojes Rolex.
«Los únicos instrumentos de buceo que funcionaron bien todo el tiempo fueron nuestros relojes Rolex, el modelo Oyster Perpetual Rolex Deepsea», declarará al final de la expedición Emmanuelle Périé-Bardout, única mujer del equipo.