Es necesario actualizar su navegador

Bienvenido a rolex.com. Para proporcionarle la mejor experiencia posible, rolex.com requiere una actualización del navegador. Utilice una versión más reciente de su navegador para visitar nuestro sitio web.

Siga a Rolex en WeChat escaneando el código QR.
Rolex y el batiscafo Trieste - La inmersión más profunda
Rolex acompañó la inmersión del batiscafo sumergible Trieste a la Fosa de las Marianas. Descubra el espíritu del nuevo Rolex Deepsea.

La inmersión pionera

Enero de 1960

En 1960 —52 años antes de la expedición DEEPSEA CHALLENGE— Rolex marcó un hito en la historia de la relojería cuando se unió al batiscafo Trieste en una inmersión pionera al punto más profundo de los océanos del planeta conocido por el hombre. Tripulado por el oceanógrafo suizo Jacques Piccard y el teniente de la marina estadounidense Don Walsh, el Trieste llevaba un reloj experimental Rolex Deep Sea Special cuando alcanzó el fondo de la Fosa de las Marianas en el Océano Pacífico el 23 de enero de 1960, a una profundidad récord de 10 916 metros (35 814 pies).

UN RÉCORD HISTÓRICO

La inmersión pionera

Tanto el Trieste como el reloj fijado en su exterior resistieron exitosamente la aplastante presión de las profundidades marinas, algo a lo que ningún sumergible, ni mucho menos un reloj, se había enfrentado antes, y que ningún humano podría resistir. Después de que el batiscafo emergiera de su histórica inmersión, llegó un telegrama a la sede de Rolex en Ginebra: «Tengo el placer de anunciarles que su reloj funciona tan bien a 11 000 metros de profundidad como en la superficie. Cordiales saludos, Jacques Piccard». La histórica inmersión del Rolex Deep Sea Special fue fruto de décadas de desarrollo infatigable del Oyster, el primer reloj de pulsera hermético del mundo, inventado por Rolex en 1926.

2012
1960

ROLEX DEEP SEA SPECIAL

La inmersión pionera

Desde que el fundador de Rolex, Hans Wilsdorf, diese el nombre de «Oyster» al primer reloj de pulsera hermético en 1926, Rolex ha continuado estudiando las herramientas que necesitan los profesionales en condiciones extremas. El Deep Sea Special fue desarrollado con el fin de demostrar la eficacia del Oyster hermético.

Como un Oyster
en el mar

La inmersión pionera

Desde hace muchos años, Rolex mantiene una estrecha asociación con la exploración de las fronteras más extremas del planeta, perpetuando así el espíritu de su fundador, Hans Wilsdorf. Desde la creación del reloj de pulsera hermético Oyster en 1926, Rolex estableció una relación especial con el mundo marino. La hermeticidad fue una característica fundamental que contribuyó a la fiabilidad y a la precisión de los relojes, y sigue siendo una característica inherente a los modelos Rolex Oyster Perpetual actuales. Desde siempre, estos relojes han demostrado su excelencia en condiciones reales a lo largo de una serie de experiencias icónicas, como la inmersión del Trieste y la expedición de Sir John Hunt, Sir Edmund Hillary y Tenzing Norgay a la cima del mundo en 1953, la primera expedición exitosa a la cima del Everest. Hazañas de este tipo han contribuido a forjar la reputación de máxima fiabilidad del Rolex Oyster.

Relojes de submarinismo

La inmersión pionera

Rolex ha mantenido y ampliado su posición a la vanguardia de la relojería para submarinistas con innovaciones revolucionarias. Durante los años 1950, los avances en la tecnología subacuática permitieron el auge de la exploración submarina. La comunidad de submarinistas profesionales adoptó los relojes Rolex como parte esencial de sus herramientas de trabajo, e incluso contribuyó a su desarrollo. El Rolex Deepsea ilustra el dominio de la hermeticidad de Rolex. Con su hermeticidad garantizada hasta 3900 metros (12 800 pies), ofrece un margen de seguridad considerable para quienes trabajan a grandes profundidades en mar abierto. Los relojes de submarinismo, como el Rolex Deepsea de última generación, son producto de casi un siglo de perfeccionamiento del savoir-faire y la innovación, y se basan en experiencias reales en exigentes condiciones bajo el agua. Son prueba de la búsqueda de la perfección y de la excelencia en ingeniería.