Air‑King
El cielo al alcance de la mano

Homenaje a los pioneros de la aviación, el Air‑King de nueva generación es una invitación a que cada cual tome los mandos de su propio destino.

Reafirma su estética absolutamente profesional. Con flancos rectos y protectores de la corona, su caja rediseñada presenta una sutil línea de luz sobre la carrura.

Inspirada en los instrumentos de a bordo, su emblemática esfera introducida en 2016 se ha reformulado. Ofrece una apariencia armoniosa y una mayor legibilidad, gracias a la introducción de un «0» delante del «5» de la escala de los minutos.

Las agujas, el índice triangular en la posición de las 12 h así como los números 3, 6 y 9 se dotan de un material luminiscente optimizado. Un cristal con tratamiento antirreflejos viene a culminar la claridad de la visualización.

El Oyster Perpetual Air‑King de nueva generación está equipado con el calibre 3230, un movimiento que, con su escape Chronergy, está a la vanguardia de la tecnología relojera.

Ambiente Air-King

Un homenaje a la aviación

El Air‑King atestigua la relación privilegiada entre Rolex y la aviación durante su edad de oro, en la década de 1930. Rinde homenaje a los pilotos de la época y al papel del Oyster en la gesta aérea. De hecho, los años 1930 conocieron una fulgurante evolución técnica de los aviones, lo que permitió llevar aún más lejos la conquista de los cielos e inaugurar los vuelos de largo recorrido. Varios pilotos establecieron récords llevando un Oyster en la muñeca. Otros utilizaban un reloj Rolex como cronómetro de a bordo, siguiendo el ejemplo de Owen Cathcart‑Jones y Ken Waller que, en 1934, lograron completar un vuelo de ida y vuelta entre Londres (Gran Bretaña) y Melbourne (Australia) en un tiempo récord, a bordo de un bimotor De Havilland Comet.

Reafirma su estética absolutamente profesional

El nombre «Air‑King» está inscrito en la esfera, desde la presentación del reloj en 1958, en caracteres que hacen que el modelo resulte inmediatamente reconocible. Desde 2016, el Air‑King se distingue por su esfera negra que combina unos números de las horas de gran tamaño —3, 6 y 9— con una escala de los minutos en primer plano para una lectura óptima de los tiempos de navegación. El segundero es verde, en alusión al color emblemático de la marca.

Caja Oyster,
símbolo de
hermeticidad

Brazalete Oyster
y cierre de seguridad
Oysterlock

Rolex presenta sus últimas creaciones: modelos que insuflan aires de optimismo e innovación al mundo de la relojería.

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