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David Doubilet

Cada Rolex tiene una historia que contar

David Doubilet es Testimonial Rolex desde 1994 y uno de los pioneros de la fotografía submarina más conocidos del mundo. Tras publicar su primer artículo en National Geographic en 1971, se le consideró con presteza uno de los mejores fotógrafos de la revista. El objetivo de David Doubilet ha capturado todas las aguas del planeta. Estas fotografías excepcionales contribuyen a la fascinación del público por el océano y su vida marina, a la vez que animan a su preservación. Su compañero durante más de 50 años de aventura ha sido un reloj Rolex, testigo de alrededor de 27 000 horas de experiencias submarinas únicas.

Every Rolex Tells a Story - David Doubilet

«Sumergido en las frías aguas del Océano Ártico o en los cálidos mares tropicales de Papúa Nueva Guinea, Rolex me acompaña en estos lugares donde el tiempo es esencial».

Para mí, la exploración significa ir a algún sitio y descubrir algo nuevo. Para mi mujer, Jennifer Hayes, y para mí, eso implica volver con una imagen que abra los ojos de las personas a la belleza marina. De eso trata la exploración. Vivimos en un planeta que está formado mayormente por agua, lo que significa que hay un mundo alternativo completamente hermoso e increíblemente complejo. Es un mundo ingrávido donde los sueños se hacen realidad.

Cuando empecé a bucear, cada inmersión era un viaje de descubrimiento. Ahora estamos documentando una época y un océano que está cambiando rápidamente. Aquí es donde la fotografía entra en juego: para concienciar a las personas de la belleza del océano y del hecho de que este es el motor de nuestro planeta.

Mi fascinación empezó cuando tenía ocho años en un campamento de verano en las montañas de Adirondack, en Nueva York. Me puse una máscara de buceo, me introduje en el agua de un diminuto lago y mi vida cambió. Vi rayos de luz verde con pececitos nadando a través... Hoy en día todavía lo recuerdo.

Crecí en la ciudad de Nueva York, no es precisamente la cuna de la fotografía submarina, pero soñaba con ser fotógrafo de la National Geographic. Trabajar para National Geographic es la mejor ventana al mundo, y después de 70 historias, he visto una parte inmensa de nuestro mundo submarino, lo que me ha dado una perspectiva inestimable de la vida.

«Trabajar para National Geographic es la mejor ventana al mundo, y después de 70 historias, he visto una parte inmensa de nuestro mundo submarino, lo que me ha dado una perspectiva inestimable de la vida».

Las herramientas más importantes para realizar fotografías submarinas son la curiosidad, la insaciable curiosidad, y por supuesto la luz. Después, el equipo, no solo las carcasas submarinas, sino también el reloj Rolex.

Reloj Rolex de David Doubilet

Me compré mi primer Rolex cuando tenía 16 años, y un Rolex me ha acompañado durante toda una carrera en National Geographic. Recuerdo al Capitán Jacques Cousteau luciendo un Rolex, y a Luis Marden, mi héroe en National Geographic, luciendo uno también. Me compré mi primer Rolex en un momento y un lugar que marcaron mi vida. Era un buceador que trabajaba en un laboratorio marino y necesitaba un reloj. El reloj que tenía antes se inundaba constantemente, ¡era como un acuario! Nunca funcionaba. Rolex era el reloj submarino, y estábamos en 1962. No podía permitirme comprar el reloj y la correa, así que pregunté si podía comprar solamente el reloj, ¡y contestaron que sí! Me vendieron el reloj y una correa de caucho. Y dos años después, pude permitirme comprar el brazalete. Rolex ha estado en mi muñeca durante 56 años.

«El reloj que tenía antes se inundaba constantemente, ¡era como un acuario! Nunca funcionaba. Rolex era EL reloj submarino, y estábamos en 1962».

Vivimos en un mundo que funciona con electricidad, pero bajo el agua, un reloj mecánico es mi salvavidas. Me han fallado ordenadores, pero no el Rolex. Ha marcado el tiempo. Recientemente, he hecho descender un ordenador en una inmersión, con botellas de aire, de unos 46 metros hacia los restos recién descubiertos de un avión japonés en Filipinas. El ordenador murió; el reloj siguió funcionando.

El Rolex que llevo ahora es un Deepsea y es tan importante para mí como lo fue mi primer Rolex. Es un reloj que ha sido testigo de todo tipo de historias. Nunca bucearía sin mi Rolex. El tiempo bajo el agua es muy valioso, a veces más valioso que la luz, otras tan valioso como el aire. Es un día entero resumido en minutos y segundos, por lo que tiene que ser totalmente preciso. Tu vida depende de este reloj.

«Rolex ha estado en mi muñeca durante 56 años».

Este reloj está lleno de recuerdos imborrables. Hemos presenciado destrucción y cambio, y también esperanza. Rolex siempre ha tenido como tradición y compromiso llevar sus relojes, objetos extraordinarios de tecnología mecánica, al mundo real, a un mundo más duro: los mares más profundos, los más fríos, las montañas más altas... Sumergido en las frías aguas del Océano Ártico o en los cálidos mares tropicales de Papúa Nueva Guinea, Rolex me acompaña en estos lugares donde el tiempo es esencial.