Nadie ha forzado tanto los límites del hombre y la tecnología como Chuck Yeager. En 1947, nadie sabía si un avión podría romper la barrera del sonido, ni si un hombre sobreviviría a la fuerza colosal de una velocidad semejante. Chuck Yeager ya era toda una leyenda entre los pilotos de caza de la Segunda Guerra Mundial cuando despegó en el X-1 ese día.
No sólo alcanzó Mach 1, creando la primera explosión sónica provocada por el hombre, sino que 50 años más tarde lo logró de nuevo con un caza F-15. Su currículum de logros militares y civiles es lo suficientemente completo como para ocupar páginas enteras de la historia de la aviación.